Edición Impresa: 08/18/2008

A 100 millones de latinos podría llegar la pobreza por escasez de alimentos

La crisis por la falta de alimentos se siente en lugares como Haití.
Foto del Servicio Católico de Noticias.

NUEVA YORK- El presidente del Banco Mundial, Robert B. Zoellick, expresó su enorme preocupación durante la última Cumbre de Roma con los dirigentes de los países desarrollados del mundo, por la situación que podría presentarse ‘’ante el aumento de los precios de los alimentos, lo cual podría arrastra a millones de personas a la pobreza absoluta y a la malnutrición’’.
El nuevo acuerdo lanzado por el Banco Mundial para la política alimentaria global, fue respaldado por 150 naciones, en el cual se incluyen programas a corto, mediano y largo plazo, entre las que figuran redes de protección social, como los programas de comedores escolares, alimentos por trabajo y transferencias de efectivo condicionadas, incremento en la producción agrícola, mayor comprensión del impacto de los biocombustibles, y adopción de medidas en el área comercial para reducir las subvenciones y las barreras que provocan distorsiones, especialmente en los precios de los artículos de primera necesidad.
El Banco Mundial destinó la suma de US$1.2000 millones a través de un fondo de vía rápida, para acelerar la ayuda a los países más necesitados del mundo, aumentó en US$6.000 millones el apoyo para el sector agrícola en su nueva vigencia económica, y dará a conocer las nuevas medidas de gestión de riesgos y seguros de cosechas para proteger a los países pobres y a los pequeños agricultores.
Pero lo más escalofriante del informe del presidente del Banco Mundial es, sin duda alguna, los elevados precios que se han puesto en vigor en elementos de primera necesidad tales como el trigo, el maíz y la carne vacuna, cuyo promedio en el reajuste en los dos últimos años, alcanza al 80 por ciento más en productos de esa naturaleza.
El trigo, indica el informe por ejemplo, que en ese lapso su reajuste real del precio se elevó en un 152 por ciento, en tanto que el maíz llegó a un precio superior en el 122 por ciento, las bananas en un 24 por ciento y la carne vacuna, en un 20 por ciento, ‘’tras cuya inflación en los precios de los alimentos, se esconde aparentemente, un cambio fundamental en la oferta y demanda de los bienes de consumo de primera necesidad, como consecuencia de la mayor producción de biocombustibles, el alza en el precio de la energía, el fenómeno del cambio climático y el mayor consumo de alimentos en los mercados emergentes’’.
En América Latina, de acuerdo con ese mismo informe del Banco Mundial, se pudo comprobar que durante el 2007, ‘’los precios de los alimentos crecieron significativamente por encima de la inflación promedio de los países, en naciones como Bolivia, Brasil, Chile, Costa Rica, Jamaica, Nicaragua, Trinidad y Tobago y Uruguay; en tanto que en Argentina, República Dominicana y Haití el reajuste de los alimentos fue bastante similar a la inflación’’.
Por su parte, el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo –BID-, el colombiano Luis Alberto Moreno, anunció un desembolso por algo más de US$ 500 millones, en una línea de crédito especial para los gobiernos de América Latina, que permita amainar el posible golpe que puede recibir la clase menos favorecida de la región, como consecuencia la escasez de alimentos que afronten los países del continente.
Moreno hizo el pronunciamiento luego de concluir las deliberaciones con representantes de gobiernos del área Centroamericana y del Caribe, y al conocerse las cifras que podrían elevar de 70 a 95 millones el número de latinoamericanos que ‘’viven bajo la pobreza absoluta’’, es decir, que reciben apenas un dólar diario por persona para satisfacer sus necesidades básicas.
El cálculo dado a conocer por estudios efectuados por el BID, indica que los alimentos que hacen parte de la canasta básica familiar, tales como el arroz, el azúcar, el maíz, la harina, el trigo y la carne vacuna, podrían escasear de manera considerable, lo que incrementaría el precio regular en los mercados, convirtiéndose en el detonante para que unos 26 millones de nuevas personas, dejen de ser ‘’pobres’’ para engrosar el número de ‘’pobres absolutos’’ en toda América Latina.
El informe del BID destaca igualmente que con el simple hecho de que dichos alimentos que constituyen lo diario del consumo de los pobres en el área, lleguen a tener un incremento real y efectivo de un 82 por ciento, cuyo costo es notorio en los actuales momentos, pues ya está entre el 45 y el 48 por ciento en toda la región, pese a que a los mismos no se les ha sumado la inflación que se ha generado en los países del área, podría generar que ‘’la pobreza absoluta se disparara a una cifra cercana de 95 millones de personas por debajo de la línea de la pobreza, y quizás a 100 millones de habitantes, que es un riesgo potencial para todos los gobiernos de la zona’’.
El maíz, producto básico en la alimentación de los mexicanos, por ejemplo, de cuyo cereal se producen las famosas tortillas que son tan apetecidas por los ciudadanos de ese país, ha tenido un incremento real hasta abril del presente año del 78 por ciento, representando un erogación alta para las clases sociales menos favorecida, que ha sido objeto de más de una protesta por parte de los consumidores ante el Gobierno Federal.
Moreno estuvo recientemente reunido con delegados de los gobiernos de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua, Panamá y República Dominicana, y todos los funcionarios gubernamentales coincidieron en aceptar que efectivamente, el reajuste inusitado de los alimentos de la canasta de los pobres, ‘’está encareciéndoles la vida a quienes hacen parte de esa franja de menos favorecidos en América Latina, especialmente en los países de América Central, el Caribe y, adicionalmente, Bolivia y Ecuador’’, estos dos últimos países, dadas las características de pobreza a un alto número de sus habitantes que tienen ambas naciones.
Para el máximo ejecutivo del BID, ‘’las alternativas en los actuales momentos, son muy pocas; pero lo que no se debe dejar pasar es que esa situación, por todas la razones humanas y sociales que engendra, pueda seguir como una espiral que incluya un número mayor de desposeídos de la región, mas cuando las dramáticas cifras de pobreza son realmente dicientes de la situación que afrontan tal cantidad de latinoamericanos y caribeños en los presentes días’’.
Moreno explicó que el BID hará todo lo que sea posible para que la nueva línea de crédito especial sea ‘’tan rápida, oportuna y eficaz’’, con el fin de contribuir ‘’que no se sigan elevando los precios de esos alimentos de primerísima necesidad entre los pobres’’, como una consecuencia del elevado precio de los combustibles en toda la región, y en especial, en donde son importadores de petróleo, como es el caso de América Central y el área del Caribe, que incluye a República Dominicana, Haití, Jamaica y Cuba.
En Cuba, el nuevo presidente del gobierno, Raúl Castro, ha dado muestras de estar dispuesto a cumplir con un nuevo y vasto plan de producción ‘’agrícola en frentes que hasta hace muy poco tiempo’’, carecía de un efectivo y decidido apoyo gubernamental, ‘’por lo que con el incremento de la producción de alimentos, estaremos haciendo frente a la situación de la escasez alimentaria que va a vivir la región en muy poco tiempo, como parte de la utilización de materia prima agrícola para la producción de combustibles, y dando un paso firme y decisivo para que nuestro país sea autosuficiente en esa materia’’, dijo un portavoz de la delegación cubana en la Organización de Estados Americanos, OEA, quien no quiso ser identificado.
El presidente del BID dijo también que el organismo hará ‘’todo lo que esté a nuestro alcance para que esos créditos lleguen a sus destinos’’, con el firme propósito de ‘’mejorar ostensiblemente la producción del sector agrícola, apoyando planes que han dado excelentes resultados en México y Brasil, los que pueden desarrollarse sin mayores complicaciones en otros países de la región’’, refiriéndose específicamente a proyectos como el ‘’Bolsa Familia’’, que se cumple en Brasil, y el de ‘’Las Oportunidades’’, que se efectúa en México, son ejemplo del ‘’éxito que han tenido en esas naciones’’ en planes de transferencia condicional, agregando que a ello hay que sumarle ‘’una fase social positiva’’, como es el de incentivar a los padres de familia para que, con la ayuda económica que reciban, ‘’hagan inversión en el capital humano’’, que no es otro como el de que puedan enviar a sus hijos a las escuelas y se mantengan en ellas y los planes complementarios para la cobertura en salud a los menores de edad, tan importante como la propia alimentación.
El funcionario del BID recordó, finalmente, que de las ocho propuestas presentadas por la Organización de Naciones Unidas –ONU- para el comienzo de este Tercer Milenio, que buscaban disminuir a la mitad los niveles de pobreza para el 2015, teniendo como base las cifras conocidas en 1990 sobre ese estado de los ciudadanos en el mundo, pareciera que se va a esfumar ‘’ante la imposibilidad de controlar la crisis de alimentos que se avecina en el mundo’’.

AddThis Social Bookmark Button