
Uno de los tesoros reales en Portland es el hermoso santuario de Nuestra Señora de los Dolores, comúnmente conocido como La Gruta (The Grotto), el cual abrió sus puertas en 1924. Este fue el sueño del sacerdote Ambrose Mayer, quien le había prometido a Dios que si su madre se recobraba de una seria enfermedad a continuación del nacimiento de su hija menor, él iba a hacer algo grandioso por la iglesia cuando creciera.
Cuando se convirtió en sacerdote, él continuó buscando la oportunidad de cumplir su promesa. La Gruta o The Grotto es el resultado final de esta búsqueda.
A través de los años el santuario, el cual es reconocido como un santuario nacional, continúa enfatizando la devoción a Nuestra Señora de los Dolores, que es la patrona de la Orden Servita (Siervos de María) y de la maternidad.
Este año la comunidad servita en todo el mundo está celebrando su aniversario número 775. Una celebración especial va a llevarse a cabo la noche del 15 de agosto en La Gruta, durante la fiesta de la Asunción de María. Habrá, por supuesto, una celebración de Eucaristía seguida de una ceremonia del Rosario a la luz de la velas. El padre servita Jack Topper continúa en su papel de director del templo, el cual llega a su 19º Aniversario.
La historia de los Siervos de María es muy interesante. Antes de que la Orden existiera, siete hombres prósperos en la ciudad de Florencia, Italia, se reunieron en honor de María, la Madre de Dios. Ellos eventualmente dejaron cómodas casas y se fueron a vivir juntos en los alrededores pobres a las afueras de los muros de la ciudad. Su presencia de oración y penitencia atrajo mucha gente. Ellos decidieron trasladarse a unos alrededores más calmados y establecieron una ermita en el Monte Senario. Estos siete hombres eventualmente fueron conocidos como “Los Frailes Siervos de María”. El obispo de Florencia más adelante aprobó el grupo como una orden religiosa.
La comunidad llegó a los Estados Unidos en 1852, cuando uno de los miembros empezó a trabajar entre los católicos de habla alemana en la Costa Este. Su nombre era padre Antoninus Grundner. A su muerte la comunidad todavía no contaba con una fundación permanente en nuestro país, pero eventualmente Chicago se convirtió en el centro de las actividades servitas y la Provincia Americana fue establecida en 1909.
Los siervos pueden ser encontrados hoy en casi todos los países de este hemisferio. Ellos también han establecido comunidades en Europa, África, Asia y Australia. Aquí en Portland estamos especialmente agradecidos porque a través del padre Mayer, ellos encontraron su camino. Ellos han sido un gran regalo para la misión de evangelización de nuestra iglesia.
Dos de nuestras parroquias, una en Redland y la otra en Creswell, están nombradas en honor del Santo Philip Benizi. Él estaba entre los primeros seguidores de los siete santos fundadores y fue eventualmente elegido Prior General de la Comunidad. Debido a su fuerte influencia a nosotros se nos dice que fue considerado un “padre de la orden”.
Otro santo servita que ha atraído el seguimiento de muchos es San Peregrine. Los servitas promueven y sostienen el ministerio de sanación y compasión de San Peregrine. Aquí en la gruta de nuestra ciudad de Portland, una misa es ofrecida el primer sábado de cada mes al mediodía en la Capilla de María. Allí la reliquia de San Peregrine es ofrecida para la veneración. El Sacramento de la Unción de Enfermos está disponible a los enfermos crónicos o graves y a los ancianos delicados. Las personas vienen de lejos, especialmente aquellos que sufren de cáncer y sus familias llegan para orar por su sanación.
Antes de unirse a los servitas, Peregrine Lazoisi era un activista en el movimiento anti-papal en la ciudad italiana de Forli. San Philip Benizi en esa época fue a predicar la reconciliación a Forli. Peregrine incluso interrumpió a Philip durante su prédica, pero San Philip lo perdonó. Este encuentro cambió dramáticamente a Peregrine. Él se dedicó a las buenas obras y finalmente se unió a los Siervos de María en Siena, Italia. Él paso el resto de su vida al servicio de los enfermos, pobres y marginados.
Durante este año de jubileo la presencia servita continúa en La Gruta (The Grotto). Los frailes viven en un monasterio a las afueras de la propiedad del santuario en la calle Beech. Los sacerdotes y los hermanos son el corazón y el alma del ministerio de evangelización en el santuario. Los templos como éste, son lugares especiales de oración para los peregrinos que llegan a sus puertas diariamente. Yo los animo a ustedes para que durante este año de jubileo visiten La Gruta (The Grotto), en Portland.
Yo espero que muchas personas celebren este jubileo con los servitas y conmigo en la noche de la fiesta de la Asunción, el 15 de agosto a las 7.30 p.m. Felicitaciones, queridos frailes. Ustedes incentivan el corazón de muchos y nos guían a todos nosotros a seguir los pasos de Jesús a través de María.
Conferencia de Obispos
Soy miembro de la Conferencia de Obispos Católicos de los Estados Unidos, como consultor de algunos de los comités de nuestra conferencia. El año pasado hicimos una reducción considerable de nuestra operación y los obispos están siendo invitados a participar máximo en dos comités.
Actualmente, sirvo como Director del Comité de Colecciones Nacionales y como consultor en el Comité de Adoración Divina. A pesar de que asumí estas responsabilidades, sólo hasta el invierno pasado, ésta había sido una experiencia interesante, especialmente en el Comité de Adoración Divina.
Aquellos que se mantienen en contacto con la prensa católica, probablemente supieron que los obispos tuvimos un desacuerdo público durante nuestra reunión de junio, con respecto a las recomendaciones del Comité relacionadas con la traducción propuesta para que el nuevo Misal Romano recibiera nuestra aprobación.
En realidad, ¡ésta no fue aprobada! El texto en cuestión era el segundo de 12 unidades de material, dentro del cual el contenido del Misal Romano había sido dividido para los propósitos de la traducción.
Los obispos aprobaron la primera sección, el Ordinario de la Misa y esto fue el mes de junio de 2006. Si todo va bien, y esto no ocurrió así el pasado mes de junio, nosotros incluso no terminaremos el nuevo proceso hasta el otoño del 2010. Yo animo a los pastores a continuar remendando los envejecidos Sacramentarios que actualmente están usando, porque el nuevo Misal Romano, el cual se supone que reemplaza a los actuales Sacramentaries, no va a estar listo por mucho tiempo.
La Eucaristía y los Sacramentos
De corazón los católicos somos gente sacramental. La totalidad de la vida litúrgica de la iglesia gira alrededor del sacrificio de la Eucaristía y los sacramentos.
Estos sacramentos tienen una realidad que es visible e invisible. La realidad visible es la forma en la cual ellos son administrados y recibidos. La realidad invisible es la gracia de Dios, el precioso regalo de Dios a través del cual nosotros compartimos su vida y a través del cual Él nos muestra el camino de la salvación. Los sacramentos no son simples rituales que la gente de fe ha concebido a través de los siglos. Nosotros tenemos tales acciones, pero nos referimos a ellas como sacramentos.
El agua bendita, las bendiciones con cenizas y la veneración de objetos santos caen dentro de esta categoría. Nuevamente, el Catecismo de la Iglesia Católica nos instruye sobre “los sacramentos como signos eficaces de gracia, instituidos por Cristo y encargados a la iglesia, a través de los cuales la vida divina es dispensada a nosotros”.
La definición del antiguo catecismo de Baltimore la cual muchos de nosotros aprendimos en nuestra juventud era aun más simple, “Los sacramentos son signos externos instituidos por Cristo para darnos gracia”. Mi generación nunca olvidará esta definición. La generación presente puede no estar familiarizada con alguna definición. No es de extrañar que haya confusión en ciertas oportunidades.
Debido a esta confusión y consecuente incertidumbre, con demasiada frecuencia hay celebraciones sacramentales a las cuales les falta integridad. En efecto, muchos de ellos no son ni siquiera sacramentos. Pero sus agentes pretenden que lo son y la gente crédula está de acuerdo.
En años recientes los medios nos han informado a nosotros acerca de la llamada “ordenación de las mujeres al sacerdocio”. Hay algunos que proclaman que es cuestión de justicia que a las mujeres se les permita entrar al sacerdocio. Jesús era claramente un agente de justicia en su tiempo y él no llamó a las mujeres al ministerio apostólico de la forma como lo hizo con los doce discípulos. Los sacerdotes comparten este ministerio apostólico con sus obispos.
Jubileo del Apóstol Pablo
El año de jubileo del apóstol Pablo empezó en un servicio de vísperas en Roma, el pasado 28 de junio, la vigilia de la Fiesta de los Santos Pedro y Pablo. Fue hace un año que el Papa Benedicto XVI anunció este año especial de jubileo. Los historiadores han colocado el nacimiento de San Pablo alrededor del año 7 y 10 después de Cristo. Por lo tanto el año de jubileo marca 2000 años del nacimiento de Pablo.
San Pablo es con frecuencia descrito como el Apóstol de los Gentiles. Un judío de nacimiento, pero romano de ciudadanía, Pablo fue proclamando la verdad de Cristo al mundo entero. Antes de su propia conversión él había estado persiguiendo a la comunidad cristiana de los primeros tiempos. Durante este año de jubileo, la Fiesta de la Conversión de San Pablo cae en un domingo, el 25 de enero del 2009.
La otra fiesta en honor de San Pablo, una solemnidad que es observada el 29 de junio el cual va a ser un lunes en el 2009, concluye el año de jubileo. Junto con San Pedro, San Pablo es un patrono principal de la iglesia de Roma. Cada año el 29 de junio, una misa es celebrada en la Basílica del Vaticano durante la cual el Santo Padre otorga el pallium a los recientemente instalados obispos metropolitanos como un símbolo de jurisdicción y autoridad. Yo recibí mi propio pallium en esta fiesta en 1998.