Su labor todos estos años lo ha constituído en uno de los líderes hispanos más comprometidos con su comunidad.
María Osterroth
El profesionalismo de Tadeo Sáenz estará al servicio de los inmigrantes.
Foto Archivo de El Centinela.
Como muchos jóvenes inmigrantes, Tadeo Sáenz-Thompson llegó a los Estados Unidos en busca del sueño americano y de alcanzar el éxito profesional, pero al llegar a la tierra prometida, fue testigo de las dificultades a las que se enfrentan los inmigrantes de bajos ingresos, es por ello que se propuso abogar por sus derechos.
Su labor de servicio social en beneficio de los inmigrantes en Oregón lo ha llevado a él mismo a escalar posiciones en el ámbito profesional.
Recientemente, recibió una oferta laboral para liderar una organización sin fines de lucro en Washington, que brinda programas sociales para los trabajadores agrícolas y familias de bajos ingresos.
Tadeo Sáenz, quien ha ocupado diversas posiciones dentro de la Coalición de Desarrollo Infantil de Oregón (OCDC), dijo en entrevista con El Centinela que su compromiso es con la comunidad y va a contribuir para que la gente tenga oportunidades y las que existen se aprovechen. “Tengo una pasión por ayudar”, dijo.
Originario de Chihuahua, un estado en el norte de México, Tadeo Sáenz recuerda que llegó a los Estados Unidos muy joven.
“Vine en busca de éxito profesional, pero después al darme cuenta de las situaciones a las que se enfrentan algunos inmigrantes, supe que yo quería ayudar. Empecé haciendo trabajo social y ví que también tenía una habilidad de hablar con un inmigrante de una zona rural, como con cualquier funcionario del gobierno y podía ser un puente entre ellos. “Ahora lo reconozco como un punto de contacto para impulsar”.
Desde siempre, Tadeo ha admirando a la Unión Americana por su posibilidad de renovarse. “Cuando llegué a los Estados Unidos y estudié Historia y Civismo, me dí cuenta de que una de las cosas que ha hecho a este país lo que es, es el inmigrante, el que viene y contribuye y participa y ayuda a crear una mejor sociedad cuando el ambiente se provee para que así sea”.
De hecho, los programas “Head Start” en los que ha trabajado en OCDC y a los que se dedicó en Washington DC, son el resultado de iniciativas del presidente Johnson para proveer un entorno adecuado a los hijos de los trabajadores del campo. “Se veía que los hijos de las familias de bajos ingresos no llegaban bien preparados a la escuela pública, pues los trabajadores llevaban a sus hijos a los campos mientras trabajaban. No iban sanos o no tenían desarrollo educativo, y las familias no llegaban preparadas para participar en la educación de sus hijos, y era por la falta de recurso. La iniciativa del presidente Johnson era un programa solo para el verano, pero se decidió expandir, ya que según estudios científicos el desarrollo de los niños depende de sus primeros años de vida”, indicó Sáenz.
El programa ‘Head Start’ ofrece un acercamiento más amplio al desarrollo integral de los niños. “La idea del programa es que los niños estén listos para empezar su educación y que las familias tengan la posibilidad de ayudar a sus hijos. Son programas que reditúan inmediatamente a la familia y a la sociedad le reditúan muchos años después, en el futuro”, explica. Tanto OCDC y Washington State Migrant Council que es en donde Sáenz trabajará como director ejecutivo, tienen el programa Migrante de Head Start, el cual también promueve oportunidades económicas para las familias y sus comunidades.
“Cuando a mí se me ofreció entrar a un programa que ofrecía servicio a los niños coincidió con el nacimiento de mi segunda hija. Yo ya era más maduro y estaba reconociendo las necesidades de los niños y en buscar recursos para ella y su futuro como lo había hecho con la mayor, pero ya con más conciencia y experiencia. Este puesto se me hizo un buen camino para poder ayudar a otros”.
Sáenz-Thompson inicia la entrevista diciendo que su trabajo está enfocado a “brindarle servicio al cliente, es una asociación con los padres de los niños y con las familias para ayudarlos a que logren sus sueños y los sueños que tienen para sus hijos. Si los padres logran sus sueños, la sociedad mejora, o tenemos mejores comunidades”.
También se tienen que ofrecer resultados al gobierno federal quien brinda los recursos para el programa, así como a los contribuyentes, es decir a todos los trabajadores que aportan impuestos.
Trabajando con OCDC se le ofreció una pasantía para ir a continuar su formación profesional en Washington D.C. en liderazgo para mejorar los programas y contribuir con el desarrollo de las comunidades. Fue así como inició su nexo con Washington State Migrant Council, la agencia a la que será transferido. “Yo estoy muy contento de ir al Washington y de trabajar con gente tan dedicada con la pasión y el compromiso de servir”.
Tadeo también ha trabajado como director de programas religiosos de programas para adultos y de tecnología para adultos hispanos. En el futuro otra de sus metas será la de trabajar con jóvenes de preparatoria (High School).” Para mí es una preocupación de algo en lo que quiero participar, que los jóvenes no dejen la escuela, apoyar a las familias para que puedan ayudar a sus hijos. Ese es un proyecto hacia el futuro. Sé que lo puedo hacer en el estado de Washington y sé que lo podré hacer con otras organizaciones que tienen ese enfoque”, dice.
Además de su trabajo, el servidor público disfruta sus ratos libres con su esposa Leda y sus dos hijas Amanda de 14 años, y Eva de 5 años, con quienes comparte su afición de la lectura. Sus amigos son otra parte importante de su vida, así como salir al campo y volar, pues recuerda que es algo que él aprendió a hacer.