
Queridos Lectores:
Este mes estamos celebrando el Día de los Niños y el Día del Libro. Gracias a la iniciativa de Pat Mora, esta fiesta dedicada a nuestros niños, se ha tomado desde una nueva perspectiva: la celebración del Día del Libro.
Creo, por mi experiencia personal, que los libros son los mejores compañeros de los niños. Porque a través de sus páginas se recrean las historias, se enriquece el lenguaje, se aprende el significado de los valores, y sobre todo, se da paso a la creatividad.
Yo los invito a leer los artículos que hemos preparado para esta edición de El Centinela que está dedicada a los niños, y sobre todo a nuestros niños hispanos. Tenemos como artículo principal un recuento de esta fiesta que nos lleva a pensar en los Derechos de los Niños, y en el que aprovecho para mencionar el papel tan importante de los niños hispanos en la realidad de nuestra comunidad.
Este año, en particular, quise hablar de lo que representan estos niños, a quienes siempre veo en compañía de sus padres, ya sea en la misa o en las fiestas comunitarias e incluso en las marchas de inmigrantes, a donde ellos llegan para ser testigos silenciosos de nuestra realidad.
Muchas veces me pregunto que piensan estos pequeños en medio de la multitud y también, como se pierden de una hora de juego en su casa, para acompañar a sus padres, que están pidiendo por sus derechos en esta incertidumbre en que viven muchas veces, por el simple hecho de ser inmigrantes.
Yo quiero invitarlos a reflexionar sobre la importancia del tiempo en familia. Pero un tiempo dedicado a compartir. Y nada mejor que un buen libro o una conversación para hacerlo. Creo que si apagamos el televisor y nos sentamos con un libro en las manos aprenderemos a convivir mucho mejor.
Es triste que con el avance de la tecnología ahora los niños se ven enfrentados a la realidad violenta que plantea el televisor. He visto los programas de televisión y si se trata de los contenidos en español, están cargados de comportamientos como los celos, las envidias, la competencia, en fin, mil cosas que para nada contribuyen a una vida en armonía. Y si se trata de otros contenidos, como los que la sociedad de consumo nos presenta como “entretenimiento”, la violencia es el tema principal. Yo pregunto: ¿Qué aprenden nuestros niños? ¿Qué modelos de sociedad están llevando a sus pequeñas mentes? ¿Qué valores tienen desde ya como modelo de sus vidas? ¿Qué entienden como divertido?
Es importante detenernos a pensar sobre esto y sobre la forma cómo los niños pasan el tiempo que permanecen en casa.
Sería interesante ver cuántas horas pasan frente al televisor y transformar este tiempo, para dedicarlo a la lectura y a la conversación en familia.
Igualmente, los invito a ver la página con la recomendación de los libros para niños, que es la primera vez que publicamos. Pero que buscamos mantener en esta edición, como una sección de sugerencias para una lectura constructiva. En próximas ediciones, publicaremos recomendaciones de libros para los mayores. De modo que integremos la actividad de la lectura para grandes y chicos en familia.
Ojalá que este mes, participemos de todas las celebraciones que se han organizado para el Día de los Niños, pero en particular los invito a unirse a las bibliotecas de su comunidad, que tienen un completo programa para celebrar este mes, celebrando el Día del Libro también. Quiero hacer un gran reconocimiento a la Biblioteca del Condado de Multnomah que con su red de bibliotecas, con su selección y servicios en español, ha abierto sus puertas para crear un sitio de lectura en familia. Esto realmente muestra un compromiso directo con nuestra comunidad hispana.
Por eso, felicito a nuestros niños hispanos en éste mes en el que celebramos su día y me despido invitándolos a leer.
Quien lee siempre enriquece el idioma y sobre todo, alimenta el espíritu. Es hora de apagar el televisor y leer.